jueves, 11 de diciembre de 2008













EL JUEGO


En sus mustios sillones, las viejas cortesanas
con sus pintadas cejas e incitantes pupilas,
con melindres y haciendo de sus orejas flacas
caer un rumorcillo de piedras y metal,

junto al verde tapete unos rostros sin savia,
los labios sin color, mandíbulas sin dientes,
y unos dedos crispados por fiebres infernales
hurgando en los senos o los bolsos vacíos;

bajo los sucios techos de una hilera de lámparas
y de enormes quinqués proyectan sus fulgores
en la sien tenebrosa de poetas ilustres
que van a derrochar su sangriento sudor;

He aquí el negro cuadro que en un sueño nocturno
clarividentes miraron mis pupilas.
Yo mismo en un rincón del taciturno antro
me vi, mudo, glacial, pensativo, envidiando

de todas esas gentes la pasión obstinada,
de esas viejas rameras la fúnebre alegría,
mientras audazmente ante mí traficaban
el uno con su honor, otra, con su hermosura.

¡Y se asustó mi pecho de envidiar a esos hombres
que corren con fervor hacía el sediento abismo,
y que ahítos de sangre, al fin preferirían
el dolor a la muerte, y el infierno a la nada!












Poema: Charles Baudelaire

Imagen: Toulouse Lautrec.










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martes, 9 de diciembre de 2008













LA CARETA

Mirad ese tesoro de gracias florentinas;
en las curvas que ostenta su cuerpo musculoso
se hermanan, como diosas, la Elegancia y la Fuerza.

Esta mujer, creación en verdad milagrosa,
divinamente fuerte, divinamente esbelta,
nació para reinar en lechos suntuosos,
para encantar los ocios de un príncipe o un Papa.
-Contempla esa sonrisa, sutil, voluptuosa,
donde la vanidad sus éxtasis diluye;
ese largo mirar, burlón y solapado.
ese rostro, tan lindo en su marco de gasa,
en donde victorioso, cada rasgo nos dice:

"¡El placer me reclama y el Amor me corona!"
A este ser dotado de tanta majestad,
¡Qué incitante atractivo presta la gentileza!
¡Pero ven contemplemos de cerca su hermosura!

¡Oh blasfemia del arte! ¡oh sorpresa fatal!
¡La del cuerpo divino que la dicha promete,
se transforma en su cima, en un monstruo bicéfalo!

-!Ese rostro que alumbra una exquisita mueca
es tan solo una máscara, un engañoso adorno,
y mira; mira aquí, atrozmente crispada
la auténtica cabeza la verdadera faz,
reclinada al abrigo de esa otra faz que miente¡
¡Gran y pobre hermosura! ¡el magnífico río
de tu llanto se vierte en mi pecho angustiado;
tu engaño me embriaga y mi alma se abreva
en la fuente que abre el Dolor en tus ojos!

-¿Y por qué llora? Ella, hermosura perfecta
que tendría a sus pies la humanidad rendida...
¿Qué misterioso mal roe su flanco atlético?

-Llora, hombre, insensato, llora porque ha vivido,
y porque vive aún; mas lo que ella lamenta
sobre todo y la hace temblar estremecida,
es que mañana, ¡ay! debe seguir viviendo
y pasado mañana; siempre ¡como nosotros!













Poema: Baudelaire

Imagen: Toulouse Lautrec.












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domingo, 7 de diciembre de 2008













LA BELLEZA



Hermosa soy, mortales, como un sueño de piedra
y mi seno en que todos, por turno, se han herido,
creòse con el fin de inspirar al poeta
un amor mudo, eterno, igual que la materia.

Yo reino en el azul, esfige incomprendida.
A un corazòn de nieve uno el blancor de cisne;
detesto el movimiento que desplaza las lineas,
y no lloro jamàs, y nunca jamàs rìo.

Los poetas al ver mis nobles actitudes
que semejan la copia de airosos monumentos,
consumiràn sus dìas en austeros estudios,

pues para fascinar tan dòciles amantes
tengo, puros espejos que todo lo hermosean,
mis ojos, ¡grandes ojos de eternas claridades!










Poema: Charles Baudelaire.

Imagen: Toulouse Lautrec.











P&I

viernes, 5 de diciembre de 2008












LA VIDA ANTERIOR


Yo viví largo tiempo bajo los amplios pórticos
que los soles marinos teñían de mil fuegos,
y que grandes pilares majestuosos y erguidos
trocaban por la noche en grutas de basalto.

La marea arrastrando la imagen de los cielos,
mezclaba de manera religiosa y solemne
los acordes potentes de su opulenta música
y el matiz del ocaso reflejado en mis ojos.

Fue allí donde gusté los tranquilos placeres,
en medio del azul, de las olas, del lujo,
y de esclavos desnudos, impregnados de aromas,

quienes me abanicaban con hojas de palmeras,
sin tener más cuidado que el de desentrañar
el secreto punzante de mi melancolía.










Poema: Charles Baudelaire.

Imagen: Toulouse Lautrec.









P&I

miércoles, 3 de diciembre de 2008













EL ENEMIGO


Mi juventud no fue más que una tenebrosa
borrasca atravesada por deslumbrantes soles;
la lluvia y las centellas hicieron tal estrago
en mi huerto, que apenas tiene frutos bermejos.

Ya he llegado al otoño fatal de las ideas,
y es preciso emplear la pala y los rastrillos
trabajando de nuevo las tierras inundadas
donde se abrieron hoyos vastos como sepulcros.

Quien sabe si las nuevas flores con que yo sueño,
en el suelo encharcado encontrarán el místico
alimento que nutra su firme lozanía.

¡Oh dolor, oh dolor! el tiempo come vida
y el sombrío enemigo que el corazón nos roe
crece fuerte, bebiendo la sangre que perdimos.












Poema: Charles Baudelaire

Imagen: Toulouse Lautrec.











P&I

lunes, 1 de diciembre de 2008












CORRESPONDENCIAS


Es la Natura un templo cuyos pilares vivos
alguna vez profieren balbucientes palabras;
allí el hombre atraviesa esos bosques de símbolos
que lo observan, mirándolo con ojos familiares.

Cual unos largos ecos que a distancia se funden
en una tenebrosa y profunda unidad,
vasta como la noche, como la luz inmensa,
se contestan perfumes, colores y sonidos.

Hay aromas tan frescos como la carne impúber,
dulces como los oboes, verdes como los prados
y existen otros ricos, triunfantes y perversos,

que logran la expansión de todo lo infinito;
el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso
que celebran los éxtasis del alma. y los sentidos.












Poema: CHARLES BAUDELAIRE.

Imagen: TOULOUSE LAUTREC.











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