sábado, 17 de noviembre de 2007


EDVARD MUNCH




Una noche de verano
-estaba abierto el balcòn
y la puerta de mi casa-
la muerte en mi casa entro.
Se fuè acercando a su lecho
-ni siquiera me mirò-
con unos dedos muy finos,
algo muy tenue rompiò,
Silenciosa y sin mirarme,
la muerte otra vez pasò
delante de mi. "¿Què has hecho?"
La muerte no respondiò.
Mi niña Quedò tranquila,
dolido mi corazòn.
!Ay lo que la muerte ha roto
era un hilo entre los dos¡


ANTONIO MACHADO










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