martes, 3 de noviembre de 2009








A media noche el hombre dijo:
"Ha llegado la hora de dejar mi casa y de buscar a Dios.
¿Quién me ha tenido en engaño tanto tiempo?"
Dios le respondió sereno:
"Yo".
Pero el hombre nada oía.

La madre dormía dulce, con el el niño dormido en el pecho,
a un lado de la cama dijo el hombre:
"Quienes sois vosotros que me habéis engañado tanto tiempo?"
La voz de Dios dijo otra vez:
"Ellos son Dios".
Pero el hombre nada oía.

El niño gritaba en sueños apretándose contra su madre.
Dios le dijo al hombre.
"Detente necio y no dejes tu hogar".
Pero el hombre nada oía.
Y Dios suspiraba tristemente.
"¿Por qué querrá venir a mí, abandonándome?"












FOTO: Claire Pismont









P&I

2 comentarios:

yiokun dijo...

hola, este poema me llegó en lo más profundo... gracias...

Marìa Felicidad dijo...

Agradécelo a Tagore.

Gracias por tu visita.