lunes, 23 de noviembre de 2009








Si tu lo quieres, dejaré de cantar.
Si te asusto el corazón, quitaré mis ojos de tu cara.
Si te fastidio en tu recreo, me alejaré por otra senda.
Si te equivoco cuando estás recogiendo flores,
no ire más por tu jardín solitario.
Si mis remos te alborotan el agua,
no llevaré más mi barca por tu orilla...













FOTO: Claire Pismont.











P&I






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1 comentario:

yiokun dijo...

guau... qué poema... apreta la garganta...


gracias.